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10 consejos para ahorrar energía en el hogar

Aunque parezca algo complicado, con pequeños cambios en los hábitos y el día a día del hogar se puede notar la bajada del consumo. Es ahí cuando empezamos a notar que se reduce el gasto energético, cuando interiorizamos algunas prácticas muy básicas que pueden hacernos ahorrar entre un 10 y un 40% en la factura, ¡qué se dice pronto! Y no sólo eso, sino que con ello reduces tu huella haciéndole un favor al planeta.

Parecen obvios pero cuesta ponerlos en práctica, son pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia de tu ahorro energético en casa, lo único que hace falta es fuerza de voluntad y un poco de práctica. En algunos casos puedes llegar a notar una verdadera diferencia siguiendo algunos de estos sencillos trucos. En Newlux te damos 10 consejos para ahorrar energía en el hogar, ¡toma nota!

 

Revisa tus electrodomésticos 

Los aparatos eléctricos más avanzados tienen un consumo más eficiente de energía, pero si todavía tienes algún electrodoméstico de más de cinco años, podría suponer menos útil para tu objetivo de ahorro energético. En muchos de los nuevos modelos cuentan con etiquetas energéticas e incluso son mayor potencia pero con menor consumo. Pero si revisas tus electrodomésticos puedes comprobar si por antigüedad o por uso, el gasto está siendo elevado, y tal vez con una pequeña inversión puedes poner fin a estos picos de consumo. 

Stop al consumo silencioso

El consumo silencioso es el que no vemos porque se produce cuando en realidad no estamos utilizando el dispositivo electrónico, pero el gasto se produce igual. Es fácil ponerle fin al consumo silencioso: desconecta aquellos enchufes que no sean engorrosos de desconectar, o únelos a una sola regletas o “ladrón” con un interruptor para poder apagarlo sin necesidad de desenchufar todos los cables. Fácil y cómodo.  

Otro de los despistes o errores más comunes es dejar el aire o la calefacción encendida todo el día. ¡No te vayas de casa sin apagarla!  Además, hay una falsa creencia o mito que ha ido calando poco a poco; el de creer que se consume más apagando y encendiendo la calefacción o el aire acondicionado. Por ello, en muchos hogares la dejan encendida incluso cuando salen de casa en cortos espacios de tiempo. Aunque es cierto que encenderla supone un pico en la factura, nunca superará al de mantenerla aún sin estar en casa. 

Acuérdate de desconectar todo lo que no vayas a usar, sobre todo si vas a estar una temporada fuera de casa. Puede ser desde robots de cocina hasta cargadores de móviles, todo aquello que sea cómodo y fácil de desconectar, como una minicadena o reproductor de música, lámparas o otros muebles que tengas de decoración y a los que no les das tanto uso, puedes desconectarlos para ahorrar. Sin duda, la luz y el agua son puntos importantes de los que puedes sacar un buen ahorro de energía y de dinero. 

 

Cambia las bombillas

La factura de la luz de casa se ha visto afectada a causa del precio de la electricidad y la subida de los carburantes fósiles de los últimos años. La subida de los precios de los recursos básicos es una de las mayores preocupaciones de la población española hoy en día. En este contexto, una manera de reducir el gasto de energía en el hogar pasa por hacer pequeños ajustes, como cambiar las luces por bombillas LED.

 

Las LED suponen un ahorro en la factura de la luz muy evidente desde el momento en que empiezas a utilizarlas. Una bombilla de 6W durante una hora consume 0,006 kWh (6 Wh). Pues bien, una lámpara LED de 6W ilumina más que una bombilla de bajo consumo y solo consumirá 6Wh. Eso multiplicado por las horas que tenemos las luces encendidas, puede implicar un ahorro significativo al final del año.

 

Aísla tu hogar 

Si buscas una temperatura agradable en casa y al mismo tiempo ahorrar en calefacción o en el aire acondicionado, es esencial contar con un correcto aislamiento térmico en tu casa. Seguro que has oído hablar de ventanas de doble aislamiento, pero, aunque son de gran ayuda, cambiar todas las ventanas de tu casa no es la única manera de  aislarla, ya que siempre puedes recurrir a otros métodos como las cortinas térmicas, o mejorar el sellado de las juntas de las ventanas, incluso poner los típicos burletes para puertas que pueden ser grandes y económicas ideas para aislar nuestra casa y ciertas habitaciones.

Revisa tu tarifa 

Esto ocurre con la electricidad, con los teléfonos y con las suscripciones a las plataformas, muchas veces nos olvidamos de chequear las facturas y confíamos en que todo esté como siempre, pero tal vez pueden haber cambios en las tarifas de los que no te has dado cuenta o te conviene barajar otras compañías que te ofrezcan otro tipo de servicio un poco más barato. 

Apoyate en apps de ahorro energético 

Hoy en día la tecnología puede ser de gran ayuda para casi todo, pero para cosas útiles como el ahorro es sin duda tu mejor aliado, porque existen apps que te permiten tener un control del gasto energético con sistemas de monitorización, con avisos, así como con alertas para cuando hay algún pico en la subida del precio de la luz. 

Revisa tu caldera 

Una costumbre que no solo te permitirá evitar el consumo excesivo de gas producido por una mala combustión, sino que también te ahorrará averías y posibles accidentes. Puedes contratar a cualquier asistente para que realice este chequeo y  llevar las revisiones siempre al día y, además, te cubrirá cualquier reparación e imprevisto que tengas.

No cubras los radiadores 

¡No cubras los radiadores! En la temporada de frío, humedad y lluvia solemos recurrir al calor que desprenden los radiadores para secar algunas prendas humedecidas, pero es un error cubrir los radiadores porque así tendrán que trabajar más para calentar la casa. Como alternativa te proponemos nuestra secadora portátil con la que podrás dejar tu ropa seca y lisa al instante.  

Ahora sólo falta que te acostumbres a seguir estos consejos y notarás el ahorro en la calefacción. Adapta poco a poco algunos de estos pequeños hábitos y notarás la diferencia ¿te animas a ponerlo en práctica? 

Cocina de forma inteligente 

Cada año se desperdician toneladas de alimentos en los hogares. El ahorro también puede ser sostenible y evitar estos desperdicios de alimentos, por eso te proponemos que practiques el aprovechamiento en la cocina. ¡Saca todo lo que tienes en la nevera y en el congelador! Antes de bajar a comprar de nuevo, tira de congelador. 

 

Si optimizar el tiempo que pasas en la cocina y aprovechas un único día a la semana para cocinar lograrás aprovechar los alimentos, pero sobre todo notaras que se reduce tu gasto energético al poder aprovechar que has encendido ciertos electrodomésticos, como el horno, para cocinar diferentes comidas. Aún así también puedes usar una freidora de aire  que son más cómodas, fáciles de usar, y además gastan menos energía que un horno convencional. 

 

Además, muchas veces compramos por inercia sin comprobar lo que realmente nos hace falta, ni lo que podemos aprovechar. Haz una lista realista. Saca lo que lleva meses en el congelador y busca recetas para sacarle partido. Es fácil, ponte el delantal y consigue ahorrar. 

Mantén la temperatura 

El aire acondicionado resulta necesario para hacer más llevadera la llegada del calor, pero es importante tener en cuenta las consecuencias para tu salud si haces un uso irresponsable e inadecuado del mismo. ¿Te parece razonable que, en pleno verano, pasemos frío en casa? Los cambios de temperatura al entrar y salir de espacios climatizados pueden provocar resfriados y problemas de garganta.

 

Por eso debes plantearte: ¿cuál es la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar sin dejar de estar a gusto? El 85% de los usuarios solemos conectarlo a unos 20 o 21 grados, lo cual es una auténtica barbaridad. Ten en cuenta que cada grado de más implica un consumo adicional del 8%.

 

Al seleccionar la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar debemos tener clara una premisa: no debería haber más de 12 grados de diferencia entre la temperatura de fuera y la de dentro de tu casa. Es decir, seleccionar una temperatura entre los 24 y los 26 grados es una decisión mucho más razonable en la época de verano. Y lo mismo ocurre en la temporada de frío. ¡No te pases y vayas en manga corta! 

 

Haz estos pequeños cambios en tus hábitos para notar la diferencia. Estos son 10 consejos para ahorrar energía en el hogar que marcarán un antes y un después en tu día a día, ¡y en tu bolsillo!

 

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